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viernes, 24 de septiembre de 2010

celeste siempre celeste


¿Vieron cómo mejora la canción "Es la vida que me alcanza" ahora que es un jingle de La Serenísima? Una musiquita pop que años después encontró su destino. A vece pasan esas cosas.

lunes, 12 de julio de 2010

pregunto si el el riff es pajero o qué


Sesenta años atrás de hoy, lo que se llama riff es/era, digamos, música seriada: Schoemberg, Luciano Berio, etc.; dicho esto sin contemplar su relativa popularidad ni su improbable efecto en cáda época.

Y, bastante antes, andaban por ahí las letanías picantes del canto gregoriano, aunque no: la idea del riff y su pegada al cuerpo cabalga sobre la coagulada modernidad del vinilo que dura tres minutos radiables y sus derivados comerciales, no en el tiempo curioseado de lo barroco.

Un punto de partida en tiempo cualquiera, que se me ocurre, es la gloriosa My Sherona de The Knack, un tema que se sostiene casi exclusivamente en un solito riff.

Si pensamos en la conducta de la música occidental atendiendo distraídamente a géneros o cuestiones socioculturales (como si la pureza de la evolución musical existiera), tal vez el riff haya sido inventado por los románticos, aunque por entonces un roquero no hubiera tenido la paciencia estomacal para esperar el tiempo que Schumman o nuestro Beethoven romántico imitaban.

Pero luego, más aquí, los Beatles tienen rifss -malos auque intencionados- como el que hay en “Birthday” u otras cosas demasiado finas para ser un riff, como la base constante de “Come toghether”. Eso no es suficientemente rifero para su época, entonces: los Beatles no son una banda rifera.

Sí están más cerca de eso los Rollings de “Satisfacción”, con un motivo apenas largo para el momento.

Después del pop clásico, se podría decir que los Who etienden el espíritu del riff, pero lo explotan con bastante mala intención.

Los setenta, luego, son un dedo señalando el error: el principio de “Moby Dyck” de Led Zeppeling, o su entrada instrumental para “Mucho amor” son rifss perfectos, pero puestos en función (para calentarte, como trampa) de un solo de batería o de una linda franela vocal.

De parecida manera aunque antes, los Kinks tienen algún riff en sus primeros temas, como el mismísimo “You really got me”, o los Who lo tienen en su medianero “Who are you”, que invitan también a eso para llevarnos a otras lugares de la repetición y dek sonido.

En los 90tas hay rifss: pero alli sobran y repugnan por exceso demagógico: Metállica, Megadeth y bandas así son como esos putos que van en un ascensor cualquiera derecho a tocarte la verga, sin saber siquiera tu nombre… Y no es que uno rechace la aventura, uno rechaza la pobreza espiritual del manotazo.

Recorrido que hube rápido ciertos momentos musicales con evidentes huecos, he de decir que la serialidad de pajero cultivado que presenta cierta amanerada repetición de melodías conocida como música electrónica (remito a viejo post del submundo y sus comments) es una construcción enemiga del riff placentero y eficiente, en tanto parece la imitación del efecto del mal uso del de la heroína. Es decir: música de teletubis para gente con atención tal que no supera la de un niño jardinero o la de un enano de jardín hecho su coco de cemento.

La repetición tranquiliza, no jodamos.

Entonces, vienen unos asuntos culturales a pensar, si acaso:


¿Cuánta repetición tranquilizante necesitamos en nuestras canci

ones, de acuerdo a la tensión –social, cultural, de clase- en cada época? ¿Cuánta inteligencia potencialmente contagiosa se juega cada vez que -entre la amabilidad complaciente, la construcción histórica y el verdadero trabajo artístico (necesariamente cuestionador)- una repetición tentadora se nos cae encima?

El riff es comodidad del pacer, y también es nutriente de ciertas necesidades sociales y propias, porque el riff es un olfato de la época.

El riff es tu chica que todos los días te trae un bonobom,

o te hace celitos o te dice ese sobrenombre…,

o es el riff tu jefe que todos los días te deja saber que volverás a cobrar el mes que viene. Entonces, disfrutemos.

Pero además de disfrutar, ¿alguna otra cosa pasa?

lunes, 17 de mayo de 2010

pity, maestro de poesía


me gustan las chicas
me gustan las drogas

me gusta mi guitarra
me gusta madonna

me gustan los perros

me gusta mi estéreo
me gusta la calle y algunas cosas
pero lo que más me gusta
son las cosas
que no se tocan

me gusta el dinero para comprarme lo que quiero
me gustan las visitas para matar el tiempo
me gusta esta luz me gusta la sombra
me gustan los grupos que no están de moda

me gustan los autos los trenes los barcos

me gusta que al que espero no tarde más de un rato
me gusta el arroz
me gusta el puchero

me gusta el amarillo el rojo el verde y el negro

pero lo que más me gusta son las cosas
que no se tocan

por eso me gusta el rock
el rock
por que yo al rock no lo toco
yo al rock lo escucho no lo tomo no lo fumo
no lo trago ni lo vuelvo a tomar

hasta que él quiera que yo ya no este acá

y ahi me va a clavar una puñalada en las achuras o en la espalda

y sangraré y sangraré
esa sangre es rock que mancha la calle
que comen los gusanos en el cementerio
esa carne podrida llena de pastillas ques un asco

pero no deja de ser rock
me gusta el rock
sin recetas yo lo compro en un bulín

ey mejor no lo digo
porque vamos todos presos
y no quiero y no quiero
por que solo es rock

solo es rock
no es rock