El otro día en 678 hacen un informe sobre este asunto: en el último libro de Marcos Aguinis hay un fragmento en el que se pretende criticar a Eduardo Galeano a partir de uno de sus supuestos textos, pero resultó que el texto no es de Galeano, y que un par de diarios uruguayos se avivaron de eso y dejaron mal parados a Aguinis y, como mínimo, también a Sudamericana, su editorial.
Aguinis no es un charlatán ahora que se le ve tanto la sota, siempre fue un chanta. Alguno entre los masomenos ilustrados lo habrá notado, si leyó por ejemplo uno solo de esos libros todos iguales que escribe hace décadas, en los que propone algo así como definir el ser argentino como excusa para ejercer en el texto el gorilismo más banal.
El mérito mayor de Aguinis es en sí muy pobre, y es literario: “La conspiración de los idiotas” es una pésima novela que imita malamente y estira a duras penas un capítulo de “Sobre héroes y tumbas”, opus de de su compañero de derechas don Sábato Ernesto.
Dados el error grosero y –como fácil deriva- la oposición entre autores expuesta en el informe -Galeano (oficialista)/ Aguinis (bruto opositor)- termina el clip locutado sobre el asunto y viene a hablar quien oficia medio de intelectual estable en 678: Barone. (Nota al margen sobre Barone: lo más interesante que tiene es que su alegría militante a veces lo exalta al punto de dejarlo a borde editorial del programa).
Y entonces espeta Barone algo así como que es muy evidente que Galeano se cuenta entre los cinco más preclaros y reconocidos intelectuales del mundo… ¿Eh?
Cierto que, comparado con Aguinis, Galeano es Sartre, pero no jodamos. Salvado tal vez por la necesidad del momento (aunque de fea prosa y pringoso eclecticismo) aquel panfleto de “Las venas abiertas…”, la obra de Galeano está llena de golpes bajos, romanticismo del peor y demagogia. Y carece casi completamente de cualquier forma de profundidad crítica que escape al sentido común.
¿Solo porque Galeano es un poco oficialista y Aguinis una bestia que vende siempre el mismo panfleto de derecha a la derecha merece el uruguayo ser ensalzado de tal manera? No hace falta decir que Galeano es un genio para demostrar que Aguinis es un cerdo.
Hay más operaciones feas así, de trazo grueso, con figuritas amables al gobierno: la desagradable dramática personal Ester Goris, la presencia en todos actos públicos del sordo de Víctor Heredia, etc.
No parece inteligente ni fructífero que, en pos de apoyar lo bueno de este gobierno en medio de las necesarias discusiones vigentes, pongamos cualquier cosa en blanco y negro y olvidemos los matices. Eso entontece. Mejor pensar las cosas por lo menos seis, o siete, y hasta ocho veces.







