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viernes, 21 de mayo de 2010

Pequeñas anécdotas de las instituciones (II)


Cuenta G. –un pibe muy atento al chusmerío del cine- que el otro día andaba por Santa Fe y Coronel Díaz y se cruzó con un director de cine argentino, uno de esos que andan al borde de la juventud y del reconocimiento, que ha dirigido cuatro o cinco pelis. Dicen algunos críticos que las películas que él hace “exploran en los problemas de la construcción de la propia identidad”.

Como este director estaba en la esquina hablando enérgicamente con un policía, G. se paró cerca para observar la escena.

El director apuntaba con largo índice hacia la vereda del shopin Alto Palermo, a los vendedores callejeros que tiran mantas en esa vereda. Y así hablaba el director:

“Soy Daniel Burman, director de cine. En el shopin están dando una película mía, “Dos hermanos”, ¡y en la misma vereda hay una señora que está vendiendo copias truchas de mi película....! ¡Eso es ilegal…! ¡Usted tiene que hacer algo! Sacarla de ahí, detenerla, llevársela…”

El director estaba más bien ofuscado, y exigía justicia a viva voz, como si su causa fuera la de Hebe de Bonafini. El policía, amablemente, no le daba pelota, hasta que le sugirió que hiciera la denuncia en una fiscalía. Entonces el director fue a pararse frente a la señora de la manta, y dice G. que desde la esquina parecía que hablaba por teléfono, siempre apuntando a la señora con su índice policial.

lunes, 29 de junio de 2009

volver a Lombroso


gente hay en este país
que ha depositado su confianza y más que eso
en gente que tiene la cara que tiene macri
(cara de vendedor de seguros falsos),
en gente que tiene la cara de de narvaez
(cara de manual de manicomio, como la de cavallo)
en gente con la cara de gabriela michetti
(cara de monja que les pega a los niños)
solo las caras, digo, miremos
miren de cerca la turbia oscuridad de esas caras
miren con atención
y van a ver en la comisura amarga,
en la sonrisa a medias y endurecida,
en los ojos invisibles que no enfocan a nada,
en la palidez del claustro chupacirio....
veran en esas caras una parte del próximo futuro,
la desgracia facial que se avecina
(¿Y, de paso, que cara tiene la gente
que deposita su confianza en esos
que tienen esas caras?
Debe ser gente con caras sin ojos)

lunes, 24 de noviembre de 2008

arquitectura fascista

No es nuevo que se construyan edificios públicos funcionalmente fascistas.
Lo que aquí llamo de manera muy general "arquitectura fascista" es un corpus heterogéneo de construcciones total o parcialmente ampulosas, grandilocuentes, poco funcionales o disfuncionales a ciertos usos posibles de la gente, organizadas en torno a la idea de ejercicios de vigilancia y control de lo público, en contraste con posibles funciones de utilidad, practicidad, libertad y placer.

Son espacios que - más o menos explícitamente- obligan a una determinada forma de circulación, a determinadas actividades programadas por otros segun las entienden otros, e imponen un cierto estado de ánimo.

No hay pocas construcciones así, claro. Un edificio cualquiera de departamentos, o un hipermercado, por ejemplo, tienen bastante de eso. Por supuesto que en las cárceles pensadas concientemente están todos los detalles de esta arquitectura.

Hace poco me tocó pasar por una recientemente inaugurada (autopromocionada y carísima) terminal de colectivos de larga distancia, en Bahía Blanca.

La sensación de opresión personal y de brutalidad ajena que experimenté en relación a la arquitectura y el funcionamiento del lugar me produjo tal revoltijo de estómago que no me quedó otro remedio que pensar en esto.

Para entrar al estacionamiento y por tanto a la terminal hay que dar varias vueltas raras, lo que lo hace pensar a uno que tal vez le cueste salir. No hay una entrada para gente de a pie que yo haya visto, lo que te hace pensar que si no tenés aunto no podés entrar a tomar un bus que te lleve a 50 km de allí, o que tenés que entrar de a pie esquivando autos.

En la entrada al estacionamiento hay policias, en el mismo estacionamiento hay policías, en la entrada al edificio hay policias, adentro del edificio hay muchos policías, afuera también.

En el innecesariamente grande hall de espera hay una puerta ¡cerrada con llave! frente a cada una de las 23 dársenas, que es abierta por un policía un minuto antes de que salga el colectivo que te corresponde. En las dársenas mismas... ¿que hay? Sí, policías. A las 2 de la mañana, desde la sala de espera, conté 5 personas y como 12 policías.

El sistemita de las puertas hace que uno no pueda pasar al lugar de las dársenas a fumar o simplemente tomar aire. Pero no importa porque allí, donde paran los buses (al aire libre), no se puede fumar, como tampoco se puede fumar en ninguno de los espacios de la terminal, ni siquiera en los espacios verdes del entorno.

Todo el predio -espacios verdes del entorno incluídos- , esta vallado, alambrado y vigilado por polícías por dentro y por fuera. Tambien está todo lleno de carteles que dicen dicen "Bahia libre de humo". Todo está groseramente iluminado, como en un interrogatorio.

Si se abre una puerta de un bus que va a otro lado, uno puede salir (escaparse)de la sala de espera al aire libre, pero después de la partida del bus correspondiente, esa puerta es cerrada. Asique uno queda encerrado otra vez: en lugar de estar encerrado en la sala de espera, queda encerrado afuera.

Un lugar en el que se supone que la gente y los vehículos circulan, nada tiene de circular. Todo allí es -análogamente a la cabeza de los funcionarios que lo concibieron, construyeron y administran- rectangular y plano.

Salvo una cafetería frígida de toda frigidez -en la que el café es más caro que en Punta del Este- no hay lugares posibles de encuentro, ni siquiera es posible conversar en los baños, que son diminutos, incómodos, escondidos y sin ventilación visible.

Si tuvieras las llaves de las puertas que comunican la sala de espera con el espacio de estacionamiento de los buses... ¿podrías detenerte a conversar en la vereda de las dársenas con otros pasajeros que esperan? No, porque esa vereda es demasiado angosta y está ocupada por los policías que abren y cierran las puertas a cada rato.

Todo es desproporcionadamente extenso, viajes interminables antes del viaje: la distancia entre las ventanillas y la salida de buses, la distancia entre las 4 sillitas que hay frente a cada puerta y la puerta misma, la distancia entre esas sillitas y las ventanillas de expendio de pasajes, la distancia a los baños...

Frente a las paradas de buses hay una torre de control estilo aeropuerto, casi alta, con su cabina trapezoidal y vidrios polarizados. Parece no servir para nada. Los choferes y los pasajeros se reían mucho de eso, y, desde abajo, gritaban preguntas a la torre de control que parece (¿que otra cosa?) una cabeza de policía con gorra y anteojos espejados.

Los choferes de paso no sabían si putear o reirse: por no poder fumar al bajar del bus, por tener que preguntar cosas a los gritos a la grotesca torre de control, por tener que caminar demasiado hasta la oficina de su empresa.

La gente que estaba en el lugar tenía la misma cara de encierro hospitalario que yo. Los policías tenían cara de policias. Unos funcionarios que andaban por ahi cerca de la cafetería, en contraste con el resto, festejaban la inauguración con bebidas afrancesadas, grititos y aplausos. No se imaginan las caras.

lunes, 2 de junio de 2008

REPARTIENDO BANDERITAS

Más o menos cada seis meses asaltan a un conductor de Radio 10, una feroz casualidad. A continuación los dichos tras cada asalto y sus llamativos puntos en común.

¿Quién será el próximo? ¿Feinmann?


30 de Noviembre de 2006: Asaltaron a González Oro en una reconocida parrilla:

Infobae: El conductor del programa más escuchado de la radiofonía argentina sufrió en carne propia la ola de delincuencia que sufre la Ciudad. Fue en una de las zonas más exclusivas de Buenos Aires

El conductor de Radio 10, Oscar González Oro, fue víctima de un asalto a una tradicional parrilla de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en las calles Sucre y Avenida Figueroa Alcorta.

“Me cagaron el día"
"Me sacaron un reloj y el teléfono. Pero parece que los agarraron en la Costanera y estoy yendo con mi hermano y unos amigos a ver si están mis cosas"
“Estoy bien. No me pegaron. Simplemente me rasguñaron un dedo al sacarme el reloj”
"Es cosa de todos los días pero yo no sé cómo se combate esto. Yo lo escuché al aire mil veces pero cuando te pasa a vos, te indigna. Por lo menos a mí no me pasó nada. Pero me alteró el día, me puso nervioso. Yo estaba disfrutando al sol, de un almuerzo"
"Vivir en Buenos Aires es complicado. Uno debería poder estar comiendo en un lugar agradable sin que le pase nada, eso sería normal".
"Todavía están investigando. Pero no es tan sencillo, esto es una banda organizada".

http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=289331&IdxSeccion=0


28 de Marzo de 2007: Feroz asalto a Antonio Laje en su casa de un country

Infobae: Reveló en Radio 10 que fue despertado por dos ladrones que lo encañonaron en la cabeza con armas de fuego. Lo ataron y le revisaron toda la casa. Estuvo a merced de los asaltantes por más de 25 minutos, tras lo cual estos huyeron.

"Preguntaron dónde está el dinero, cuánta gente hay en la casa, qué es lo que tenés'. Tuvieron un comportamiento muy coherente, como sabiendo lo que hacían y lo que buscaban"
"Me ataron las manos, los tobillos y me pusieron una almohada en la cabeza"
"Fui a denunciar el hecho a la policía y me puse a llorar"
"Cuando pensé que se habían ido, volvieron a subir y me ataron más fuerte. Esperé diez minutos más, bajé hasta la cocina, me corté las ataduras con una tijera"
"Yo vivo en un barrio cerrado normal, bien de clase media. Es un barrio muy chiquito, tiene dos manzanas"
"Viven de eso, se ve que es una práctica habitual en ellos"
"Tenían un pañuelo en la cara, que les tapaba la boca y la nariz"
"Cuando estás atado boca abajo... me gustaría que la sensación de inseguridad la tenga algún funcionario".

http://www.infobae.com/contenidos/308203-100996-0-Feroz-asalto-Antonio-Laje-su-casa-un-country


23 de octubre de 2007: "Baby" Etchecopar enfrentó a peligrosos delincuentes

Infobae: Los malvivientes armados ingresaron a su domicilio de San Isidro. El conductor logró reducir a uno de ellos con una toma de karate.
El conductor "Baby" Etchecopar frustró el lunes por la madrugada un intento de asalto en su casa de San Isidro, al enfrentarse a dos ladrones y retener a uno de ellos.

"Tuve mucha suerte; fue una locura que no volvería a hacer"
“Estaba con un amigo, sentimos el timbre. Pensé que era la mujer de mi amigo pero era un tipo que me quería asaltar. En ese momento me desesperé y le pegué una trompada”.
“Tuve suerte, le pegué bien, cayó al piso y después le doblé el brazo. Fue una locura que nunca más volvería a hacer más”
“Era él o yo. Es muy violento el momento. Yo no tengo armas. Cuando lo tenés encima uno no piensa”.
“Yo no sé karate, pero estaba toda mi familia y me dio mucho miedo. El tipo drogado no estaba. Estaba re lúcido, fresco todo el tiempo”
"Yo quiero un país donde pueda salir. No voy a cambiar nada porque me tendría que ir del país".

http://www.infobae.com/contenidos/344798-100884-0-Baby-Etchecopar-enfrent%F3-peligrosos-delincuentes


23 de Mayo de 2008: Gelblung: "Me levanté con tres pistolas en la cabeza"

Infobae: El conductor de Radio 10 fue asaltado este jueves a la madrugada en su domicilio familiar. Entre lágrimas, relató los hechos y dijo que tiene miedo de seguir viviendo en la Capital.

"No me siento más argentino"
"Desgraciadamente me tocó a mí que puedo decirlo. Pero si yo no puedo dormir tranquilo después de una jornada de trabajo, si mis hijos o mi mujer no pueden tener el sueño normal, yo no pertenezco a este país "
"Siento bronca por tener que agradecer a los ladrones, que fueron cordiales, esto es demasiado para mi gusto”
"No eran ladrones comunes y seguramente cobraron con el botín algo extra"
"Si querían que tenga miedo lo lograron, porque tengo miedo"
"Este país no le puede brindar seguridad a nadie"
“Tuve que llamar a un funcionario para que mandara un patrullero".
"Vivo en el barrio del Abasto, tengo una casa de alto, y duermo con la puerta sin llave, porque entra el diariero y vienen a buscar a los perros".
"Quiero agradecer a los chorros que actuaron con tanto profesionalismo".