lunes, 17 de julio de 2006

sobre la música pop electrónica

la hipótesis es:
el grueso de la música pop electrónica que se vende hoy es
para gente que no está interesada en escuchar música,
música para oídos muy distraídos de la música.

en particular, estuve escuchando "tango electrónico"
y lo primero en lo que pienso, en la mayoría de los casos,
es en una exhibición de deshonestidad intelectual.

27 comentarios:

Alberto Giménez Arnau dijo...

Me parece que usted estuvo escuchando el mismo disco que yo, ese que ofrecen medio de regalo en una conocida cadena de tiendas de música y electrónica cuando uno va a pagar la compra ¿no? Como música funcional (que es lo único que parece ser la música en estos días acelerados) no está mal.

Ahora, una crítica informada de la música electrónica no la esperen de mí. En esto (como en muchas cosas más) me quedé en el tiempo: Vangelis, Kraftwerk, Jean Michel Jarre. (Nono, tómese la pastilla que ya empieza otra vez a desvariar con sus historias.)

Pero para serle sincero, Fernández, entré para decirle otra cosa: le ruego se abstenga de usar la expresión "(des)honestidad intelectual" en este blog, la tengo registrada. Mil gracias.

Diego dijo...

"música para oídos muy distraídos de la música" que evidentemente de algún modo completan el círculo de ganancias, osea, oídos distraídos y bolsillos atentos.
Y productores MUY atentos.

Se produce mucha Música Funcional y cada vez menos Bandas de Sonido.

Yo todo eso lo supero fácilmente restándoles mis oídos y listo, pero puesto a realizar una crítica enojada y tal vez dolida porque no salen discos que me gusten, digo que hacer cosas buenas es difícil.

Pero también es difícil encontrar un público atento, lúcido y exigente, por lo tanto están sobre la mesa los ingredientes de la torta habitual.

Claro que yo me quedo con esas circunstancias que ocurren cuando coinciden las dos excepciones, la del artista y la del público.

Y las tortas para las fiestas.

Mi amigo Jorge Gabriel dirá (supongo) algunas cosas que yo no escribo y con las que estaré lamentablemente de acuerdo porque ya hemos conversado sobre esto alguna vez.

- entrego la posta ensangrentada -

Jorge Mux dijo...

¿Qué pasaría si se hiciera cumbia electrónica? "Los Sultanes" ya hicieron algo al respecto. Escuchen el tema "Piko piko". ¿Eso es deshonestidad intelectual? Si lo es, ¿lo es al mismo nivel que el tango - electrónico? ¿Por qué, por el solo hecho de ser electrónico, muchas veces se tiene el prejuicio de que es para gente poco instruida? (no es esto lo que dice Mauro, lo sé)

¿Qué significa que algún tipo de música es "electrónico"?
Actualmente, toda música es música electrónica. Excepto la guitarra criosha que se toca en las peñas o el bombo de las batucadas, todo es electrónico.

Mauro A Fernandez dijo...

despejemos la duda de bandana:
se entiende cuando se dice "pop electrónico" commo referencia a un genero, un corpus bastante grande, masomenos ajustado a la definición clásica de género, diferenciado por razgos comunes retóricos, temáticos y enunciativos

lo que me interesaría es que intentáramos hacer unas descripciones que nos ayuden a entender porque son tan feos estos productos

Bandana dijo...

Iba a poner un comentario, pero esta puta máquina me borró todo lo que había escrito, que era mucho... Maldición, tres veces maldición.

Alberto Giménez Arnau dijo...

No puedo evitarlo, Fernández, no puedo evitarlo:

"lo que me interesaría es que intentáramos hacer unas descripciones que nos ayuden a entender porque son tan feos estos productos"

Esto es un ejemplo de "pregunta capciosa o con trampa", del mismo estilo de "¿Ha dejado usted de golpear a su mujer?": ¿y si hay alguien que no piensa que este tipo de productos son feos? ¿La única respuesta válida a su pregunta es encontrar descripciones que confirmen la fealdad del producto que usted da por sentada? ¿No considera que al decir "nos ayuden a entender..." está implícitamente excluyendo del discurso a quienes pudieran hallar que tal estilo de música no es feo? ¿Es usted consciente de que su estilo de argumentación es altamente retórico? (¿Es eso malo? ¿Y si la objetividad, racionalidad y logicismo del pensamiento científico no fueran más que la frontera, el mínimo común denominador del universo de los argumentos posibles? No hace falta que me responda, estoy pensando en voz alta.)

Y no me salga con que yo tengo que demostrar que el pop electrónico es lindo, primero, porque "¿cuándo he dicho eso io?" y segundo, mi pregunta en este caso es un comentario metalógico, ¿se entiende?

Alberto Giménez Arnau dijo...

Me olvidaba... daría lo que no tengo por leer el comentario perdido de Bandana... ¿no se acuerda aunque sea las líneas generales?

Alberto Giménez Arnau dijo...

Donde dije "altamente retórico" tal vez sería mejor leer como si dijera "altamente sofístico".

Alberto Giménez Arnau dijo...

Es decir, y la corto acá, pero para que se entienda: lo que le estoy (¿le estamos, Bandana?) pidiendo es que fundamente sus tomas de posición, que no se limite a dar por sentado que toda persona educada/inteligente/refinada estará necesariamente de acuerdo con usted, aún cuando de hecho estemos de acuerdo con usted. Nada molesta más que presupongan lo que uno debe de pensar, incluso cuando acierten.

Si yo mañana tuviera que publicar en este blog la afirmación "el sol saldrá la mañana", creo que por si acaso citaría las razones que tengo para creer tal extremo.

Diego dijo...

Tardé una hora y media en aprender a manejar el Reason, y cualquiera que pueda prestar atención un rato lo aprende en menos tiempo. El Reason es el programa por excelencia para hacer baterías electrónicas o de cualquier otro estilo.
Esta peligrosa tecnología al alcance de todos, igualó teoricamente las suertes creativas, y no está mal.
Yo estoy esperando ese aparato que compré por internet en un sitio dudoso que coloca en una pantalla los sueños completos que uno tuvo la noche anterior para poderlos disfrutar durante el desayuno. Hermosas películas de variadas interpretaciones pero todas válidas.
Entonces, cualquier persona con el Reason y sin mucho esfuerzo puede re-mixar. O tocar cualquier canción con un aire de modernidad que ya le da cierta salida con buenos ojos.
Por eso tanto base tecno bajo tantas canciones, porque un tipo sin muchos conocimientos y un PC, puede.
Y no está mal, repito. Prince lo usa mejor, Miranda tiene melodías logradísimas sobre esas bases y otros solo las bases que suenan actuales.
Creo por último que el tango electrónico es una apuesta diferente. A mí me suena a "vamos a modernizar" o "vamos a mojarle la oreja al tango" o "vamos a acercar la música ciudana a los jóvenes" o "robemos con esto un poco" o "mirá que loco lo que hice". Creo que el tango no los necesita, como tampoco las cosas bizarras a las parodias.

Bandana dijo...

Aquí me parece que hay muchísima tela.
1. Lo que traté de escribir y cuando la reputísima máquina me pidió no sé qué contraseña para publicar luego me borró, era una pregunta a Mauro. La pregunta era algo así: ¿Cuáles son los rasgos que definen al pop electrónico? Mauro no lo dice, y yo sospecho que no hay rasgos definitorios porque la música electrónica no es un género. Si por "música electrónica" se entiende esa que fue hecha a través de un sintetizador, resulta que "música electrónica" habla del medio en el que fue hecho, y eso no nos da como resultado un género. Es una clasificación que hace agua, porque cualquier género puede volverse electrónico; en otras palabras podemos prescindir de la orquesta sinfofilarmónica, de los cincuenta virtuosos que tocan cada uno su instrumento y podemos simular todo eso a la perfección en una computadora. Pero si entendemos por "música electrónica" lo que hacen algunas personas (casi nunca músicos, pero eso no es importante) ese intento de fusionar géneros sobre una base generada por un sintetizador, creo que eso tampoco es un género, sino un experimento que involucra variedades genéricas, un híbrido como casi todo lo que es pop actualmente. Y eso (contra lo que postula Mauro a mi juicio de manera muy dogmática) no siempre es feo.
Aquí va la pregunta, un poco depurada: ¿a qué versión de "música electrónica" se refiere Mauro?

La misma pregunta, un poco más sofisticada: La música que más te gusta emulada en una computadora (es decir, no tocada por una orquesta, si es el caso), pero indistinguible de la que sí fuera tocada por la orquesta, ¿es un género feo, por ser electrónico?

2. Encuentro algo de "luddismo": esa posición que valora más lo hecho artesanalmente que la producción computarizada. Como si lo hecho a través de una computadora no fuera artesanal. ¿Por qué algunos piensan que es mejor el sonido de una guitarra si hay un tipo (virtuoso) tocándola, que si un sintetizador reproduce ese sonido a la perfección sin necesidad de una guitarra ni de guitarrista? ¿Se puede juzgar a la música por el soporte en el que se la realiza?

3. Diego: ¿por qué el Reason es una "peligrosa tecnología"? ¿Es un caso de "luddismo"?

4: Diego: yo creo que la música electrónica no es una melodía sobre una base electrónica. A veces, cuando escuchamos la frase "música electrónica" a uno le viene a la memoria el grupo Technotronic; la música electrónica (que, repito, no es un género) es mucho más que eso. "Café del Mar" es música electrónica, y está a años luz de distancia de Technotronic o de La Cumparsita con base artificial.

5. Otra vez el Luddismo: para mi que el centro de estas discusiones está en que, para muchos músicos, la pecera se les llena de pirañas. Esas pirañas son las computadoras. Lamentablemente, eso nos pasa a todos pero, como dice Diego, no tiene por qué ser malo. Un genio del cello que estudió sesenta años para tocar un instrumento se debe sentir desplazado cuando un tipo, sin conocimiento de música, hace las mismas melodías o mejores con ayuda de una pecé. También le debió pasar hace diez mil años al tipo que era un genio haciendo hogueras golpeando dos piedras, pero una nueva tecnología como el fósforo lo dejó sin trabajo y sin reconocimiento social. Nos guste o no, estamos condenados a que nuestra virtud se vuelva obsoleta. Sabiendo esto, disfrutemos de las nuevas tecnologías, que ponen al alcance de gentes no geniales (como nosotros) la posibilidad de dirigir una fantástica orquesta binaria.

6. Nadie diría que un texto que está en la web es criticable porque su soporte es "electrónico", y creo que muy pocos lo llamarían "literatura electrónica". ¿Por qué sí se comete este error con la música?

Diego dijo...

Antes que nada, Bandana: Cuando en Blosgpot estás logueado y escribís un comentario, pero luego querés publicarlo con otro loguin, al hacer ese cambio de usuario y contraseña se te borra lo escrito. Conviene antes de hacer cualquier cosa pintar el texto y copiarlo por las dudas, o tener muy en claro de antemano con cual de todas nuestras personalidades se va a firmar el comentario. Si es que eso se tiene en claro.

Continuando con las respuestas.

"Peligrosa tecnología" es una ironía para mí, y una verdad para otros.
Cuando digo "molodías logradísimas sobre bases" me estoy refiriendo a que esas canciones tienen un plus, un acento en la creatividad (no predeterminada del Reson)pero no por decir eso estoy definiendo a la música electrónica.

Yo creo que para aclarar un poco la discusión, habría que sacar el foco de la electrónica, que como dijo Bandana es solo un soporte como puede ser el Word, y empezar a hablar de calidad, búsqueda, originalidad, talento, escuela, riesgo, belleza y todas las demás cosas que atañen a la escencia de una canción, porque la verdad es que querer definir géneros me parece un poco simplista e innecesario.

Alberto Giménez Arnau dijo...

Procedo a comentar (no me atrevo a decir “responder”) sobre los jugosos comentarios de mis colegas.

En particular, creo que Bandana ha dado en un punto central en toda discusión estética; es algo en lo que estaba pensando hoy mientras buscaba cómo darle forma a un comentario sobre el tema.

Aclaro que no me dedico a la estética en cuanto disciplina por lo que que temo que no podré decir algo suficientemente original o inteligente sobre el tema; pero como persona que “consume” arte –llámese música, teatro, cine, literatura, pintura– emito juicios estéticos todo el tiempo, del tipo “la música de Bach es mejor que la de Los Pibes Chorros” y “las películas de Spike Lee son mejores que las de Marcelo Piñeiro”. La estética como disciplina es –creo– el intento de explicar en qué se basan o pueden basarse esos juicios.

El punto sobre el que ha dado Bandana es éste: ¿la calidad estética (buena o mala) de una obra es un hecho objetivo que está “en” la obra, independientemente de cómo fue creada? ¿O depende del modo de creación (por ejemplo, con más o menos esfuerzo por parte del creador)?

En un primer momento, parece ser que la dificultad que implica crear una obra tiene algo que ver con su calidad estética. Un comentario que se oye a menudo en relación con algunas formas del arte moderno (sobre todo en plástica) es "eso no es arte, hasta yo lo hubiera podido hacer". Leí en algún lado que los seres humanos tenemos una tendencia a valorar y admirar la excelencia en cualquier actividad (por excelencia, entiéndase la capacidad de afrontar una tarea difícil y dominarla). No hay duda de que uno de los aspectos que juzgamos en relación con las obras de arte es el grado de virtuosismo de su creador. Entonces, una forma fácil de fundamentar algunos de mis juicios estéticos sería: la música de Bach es mejor que la de los Pibes Chorros, porque a un músico bachiano tocar cumbia villera le resulta fácil, mientras que a un músico de cumbia villera tocar a Bach le resulta imposible. Llamemos a este argumento (que también se usa en otras discusiones no relacionadas con la estética) el “argumento de la asimetría”.

El otro extremo sería que la calidad de una obra sea algo intrínseco, independientemente de la dificultad de su creación. Aquí parece que se pone más difícil explicar en qué consiste la “bondad” o “belleza” de una obra, porque estamos tratando de definir objetivamente aquello que por naturaleza es subjetivo, ¿no? ¿Existen criterios objetivos que permitan determinar la calidad de una obra de arte en ausencia de datos sobre la dificultad de su producción? Una respuesta "cientificista” sería conectar electrodos a los centros de placer del cerebro de alguien que escucha cumbia villera, o medir sus niveles de endorfinas, y compararlos con los de alguien que se deleita con el solo de clavicordio al final del primer movimiento del quinto concierto brandenburgués de Bach (que a aquellos que no lo han escuchado, les aseguro que es para volarse la cabeza). El problema es que… acá entramos en terreno movedizo. ¿Cómo sabemos que la cumbia villera provoca menos placer en sus fanáticos que Bach en los suyos? (Tal vez provoque incluso "más" placer.)

Como en muchas otras cosas, creo que la respuesta es intermedia. En la valoración estética de una obra entran muchos aspectos, que para cada cual pueden tener distinta importancia: el virtuosismo de su ejecución, la complejidad de su construcción, el grado de placer que provoca su contemplación, la relación de esa obra en particular con la experiencia individual y colectiva de quienes la consumen, y tal vez decenas de otros factores, entre los que no hay que olvidar… el nivel de “status” que nos da decir que nos gusta o nos disgusta tal o cual obra.

Se me ocurre otro argumento de asimetría, del lado del consumidor, que puede servir para salvar nuestros juicios estéticos, aún dejando de lado el virtuosismo de los creadores. Y es que un consumidor de cumbia villera no entiende la belleza de una fuga de Bach, mientras que un consumidor de Bach se aburre con la cumbia villera. Y existe una asimetría objetiva entre “no entender” y “aburrirse”. Pero este argumento también es peligroso. Hace unos años a mí no me gustaba ninguna forma de música electrónica “bolichera” (me refiero a cualquier música electrónica salvo la de mi amado Vangelis y unos pocos más), me parecía monótona y reiterativa. Luego comprendí que estaba pidiendo peras al olmo, que la “buena” música electrónica (chill out, ambient, dance, trip hop) contiene un trabajo de composición que no es poco, sólo que en vez de expresarse en forma de melodías y armonías se expresa en patrones rítmicos y tímbricos que pueden ser muy complejos. O sea, ¿podemos estar seguros de que decir “me aburre” no es una forma de decir “no entiendo”?

Claro, tiene que haber una diferencia objetiva. Cualquier músico te puede decir que la cumbia villera es rítmica, melódica y armónicamente muy limitada. Luego, existe una razón objetiva para que sea aburrida para alguien acostumbrado a consumir otros tipos de música. Pero ojo al piojo.

¡Por favor, sálvenme de este ataque de relativismo estético! ¡Yo no quiero escuchar a Los Pibes Chorros!

Un último comentario para Bandana: en mi opinión, la razón por la que un sintetizador no puede reemplazar a un músico real con un instrumento acústico real es precisamente la “perfección” del primero, en el sentido de que toda vez que el sintetizador toque un "do" va a ser exactamente igual; para “imitar” perfectamente a un músico, habría que introducir un factor de aleatoriedad, para empezar; segundo, preguntale a cualquier pianista, por decir algo, te va a decir que por más que la fabricación de pianos eléctricos ha avanzado muchísimo (hoy en día suenan casi igual que uno acústico para un oído no entrenado), tocar en un piano acústico tiene algo que no se puede lograr con un piano eléctrico. La pendejésima infinitesimal que nos define.

Bandana dijo...

Diego: gracias por el salvavidas con las contraseñas... [La culpa de esto la tuvo Mauro, quien le respondió al seudónimo equivocado y con eso me confundió... Chequear más arriba]

Me encantó esa ecuación de Giménez Arnau: el que se aburre es el que no entiende, y viceversa. ¿Recuerdan que Platón pensaba que un hombre sabio podía gozar de los mejores placeres del universo? Un hombre sabio, al igual que uno celoso, no se aburre nunca.

¿Por qué ese temor de que te gusten Los Pibes Chorros? Te recomiendo escuchar "El prisionero", de estos muchachos. Decime con total franqueza que no te gusta, ni un poquito.
¿Qué hay de malo? No es como aceptar la homosexualidad (lo cual tampoco es malo).
En consecuencia, el relativismo estético es lo mejor que podría pasarte; te permite gozar de una amplia variedad de productos de nuestra sociedad que, si se tienen demasiados principios, no se disfrutan. Así como hay que educarse para gozar de lo más elevado (veremos qué es eso) en nuestra cultura, también hay que educarse para disfrutar de lo menos elevado.

Lo más elevado es, a mi juicio, una especial capacidad de discernimiento que sólo puede lograrse con paciente trabajo y una gran educación. "La pendejésima infinitesimal que nos define", dijo Giménez Arnau. Mi pregunta es si el disfrute de esa pendejésima es real; temo que a veces, cuando alguien escucha una composición en piano o en lo que coño sea, se queda escuchando cada uno de los instrumentos, quizás involuntarimamente, para encontrar los defectos en su ejecución. ¿Es la crítica estética una buena manera de recibir un producto estético? No lo sé.

Alberto Giménez Arnau dijo...

Mmm, no sé, Bandana, lo que es yo (que expresión hermosa...), suelo ver las obras de arte con una actitud receptiva, no buscando la quinta pata al gato (notar por ejemplo el entusiasmo con que recibí la peli "Ser digno de ser" y los sucesivos baldazos de agua fría que recibí en castigo por ello, en otro hilo de este blog). Es decir, no busco los defectos para burlarme de ellos, sino que busco deliberadamente las muestras de virtuosismo, para admirarme de ellas. Lo que pasa es que con ciertas manifestaciones, como la primera era de la cumbia argentina (notar que excluyo prudentemente algunas cosas nuevas que oí y parecen ir por otro lado), los defectos no hay que buscarlos: saltan al encuentro de uno. Y a mí si me buscan, me encuentran, ¿eh?

Bandana dijo...

Me figuro, Alberto, que no es su caso. Hace poco estuve hablando con un tipo que iba a contratarme para una fiesta y me dijo: "en primer lugar, cumbia villera no quiero". Al rato lo piensa y dice: "no sé por qué no quiero, pero no quiero". A esa gente me refiero, en el caso de excluirse de una comunidad de oyentes.
En la otra punta, está el que sabe y que, precisamente porque sabe, no puede dejarse llevar por la rudeza de un determinado tipo de expresión cultural. Lo que no acepto es que el culto tiene un disfrute mejor que el inculto. "culto" e "inculto" son palabritas que me molestan, porque en rigor no hay incultos. Espero que a pesar de eso se entienda cuando hablo de cultos e incultos. O no se entienda. Me da lo mismo. Carajo.

Alberto Giménez Arnau dijo...

En realidad, creo que usted sigue dando en los clavos más interesantes. Existe cierto solapamiento entre estética y ética por el cual se tiende a suponer que "está bien" apreciar "el buen arte" y está mal lo contrario, tener mal gusto. (si esto es así, entonces quienes escuchan cumbia villera no sólo son incultos, además uno sospecharía que son mala gente.)

Usted que sabe mucho más que yo, tal vez me dirá que este solapamiento es inevitable; me parece recordar que para Platón todas las categorías se reducían a bien/mal; además, la circularidad "hegeliana" de la filosofía, a la cual se puede entrar desde cualquier lado, hace que cualquiera de sus ramas pueda verse como fundamento del resto, es decir, la estética o la gnoseología se pueden fundamentar en la ética y viceversa, ¿no?

Yo hago grandes esfuerzos orientales para eliminar las palabras bien/mal de mi discurso, pero por supuesto, no lo logro.

Para no abundar en detalles: hace ya algún tiempo que dejé de juzgar "moralmente" los gustos estéticos de la gente; pero eso no me impide mantener un criterio selectivo a la hora de consumir arte. Vivir y dejar vivir.

Como insinué en otro comentario, creo que los motivos que nos llevan a decir que algo es estéticamente bueno o malo son muy variados. Independientemente de la "calidad objetiva" de una obra de arte, si tal cosa existe (pregunta cuya respuesta ignoro), me parece que también usamos nuestro juicio estético para "señalizar" nuestra pertenencia a grupos ideológicos y sociales (así como el miembro de una tribu neolítica se pinta la cara de una manera y el de la tribu vecina se la pinta de otra). ¿No les parece? Usamos nuestros gustos, así como usamos nuestra manera de vestirnos, para decir a los demás quiénes somos; y usamos los gustos de los demás como un "sustituto" imperfecto a través del cuál tratamos de adivinar o comprender qué es lo que piensa o cree el otro, como una forma de saber con quiénes la podemos pasar bien y con quiénes no. (Por eso en la película High fidelity el personaje de John Cusack busca hablar con el personaje de Lisa Bonet ¡qué morochaza hermosa! de sus gustos comunes, como una forma rápida y efectiva de seducirla.) También funciona en el otro sentido: es más fácil que la pasemos bien con alguien que comparte grosso modo nuestros gustos musicales, por ejemplo, ya que escuchar música es una de las actividades que hacemos grupalmente; los gustos literarios de nuestros amigos tal vez no nos importen tanto, ya que leer es una actividad solitaria, a menos que tengamos la costumbre de reunirnos con nuestros amigos a comentar libros, en cuyo caso es bueno leer más o menos los mismos libros y autores. Es decir, como afirmó el filósofo argentino Pancho Ibáñez: todo tiene que ver con todo.

Jorge Mux dijo...

Para mi el universo está hecho de continuos. ¿Cuándo el ruido o el sonido dejan de ser tales para ser música? Es una cuestión indecidida. No hay una frontera natural que separe a la "musicalidad" de la "ruidosidad": es una línea continua en la cual habrá que decidir cuándo pasamos del ruido a la música, o del sonido-no-musical a la música. Por eso me resulta un poco incómoda la apreciación de Mauro cuando dice que "la música electrónica es para oídos muy distraídos de la música". En gran parte la comparto, pero me incomoda porque presupone que esa frontera está dada y que esos oídos distraídos no la conocen o no le hacen caso.

El Hacker dijo...

Comparto con Mauro la escencia de su idea, en cuanto a la ingenuidad que propone Jorge Mux para pararse en un sitio políticamente correcto a la hora de opinar sobre arte me parece inadmisible. Si quiere en serio hablar de música o de lo que sea acá me va a encontrar desde ahora, pero si lo que quiere es quedar bien con los Pibes Chorros y con Floyd está embarrando la cancha y no está a la altura del debate.

Jorge Mux dijo...

Ya que quiere hablar en serio, dígame exactamtente dónde está la frontera que separa al ruido de la música.
No sé por qué trae a colación a Pink Floyd y a Los Pibes Chorros, y no puedo imaginar por qué lo que se plantea es políticamente correcto.
Estoy planteando una falacia naturalista y, por lo que veo, el hacker ha caído en ella de manera vertiginosa.
Por otra parte, comparto la opinión de Mauro; sólo quiero someter a debate la discusión sobre esa extraña frontera que nos parece dada, pero que siempre debe ser demarcada y para la cual no encuentro criterios claros. Quizás usted los tenga y me los pueda comunicar, y tal vez yo pueda dejar de ser menos ingenuo a sus ojos.
¿Qué diferencia encuentra usted entre el sonido que hacen Los Pibes Chorros y el ruido de un automóvil? ¿Ambos son simplemente ruido? ¿Hay una cuestión de proporciones matemáticas entre los sonidos que convierten a algo en música y a otra cosa la dejan en el plano del ruido? ¿Hay, objetivamente, algo por lo cual debemos llamar "música" a Pink Floyd, y no llamar "música" a Los Pibes Chorros? También me he encontrado con gente para la cual sólo es música la música clásica. Para personas que opinan eso, les parece un sacrilegio incluir a Pink Floyd en la categoría de "música". Espero que se entienda el punto que planteo y no trate de armar falsas discusiones.
Y, ya que estamos, no me gustan Los Pibes Chorros, ni Pink Floyd. Por lo tanto, no me interesa quedar bien con ninguno de ellos. Por otra parte, si me gustara, pongamos por caso, Los Pibes Chorros, ¿qué?

El Hacker considera que la discusión no es posible, pero no me dice por qué. Como ya se ha visto otras veces, tal vez él no pueda dar respuestas y tengamos que esperar a la intemperante pero sabia pluma de Mauro (seguramente el hacker va a suscribir a la "escencia" (?) de su respuesta y va a aprovecharse de su pluma para tirar mierda a todos)

Jorge Mux dijo...

El jácker debería tratar de entender la discusión antes de opinar: no se está hablando sobre arte.

Mauro A Fernandez dijo...

intento despejar asuntos que, tal como fue plateado el problema y si queremos tratarlo, parecen por ahora impertinentes. creo que diego se acercó un poco al asunto, proponiendo salir de alguna de estas callejuelas colaterales.

1. consideremos música lo que los hombres consideran, recortan, proponen y escuchan como tal. no importa si es culta o pop, si es concreta, aleatoria, tonal o atonal.
en ese sentido, no sería estrictamente música un determinado conjunto ordenado de sonidos que alguien escucha en su cabeza mientras anda por la calle ni la licuadora que usa su mamá, salvo que alguien proponga a ese recorte como música y por lo tanto por extensión otros recortes similares pasaran a formar parte de... etc (esto ya sucedió y se discutió hace más de 50 años)
2. cuando se habla de pop electrónico no se refiere nadie a cualquier música hecha, grabada o reproducida con medios ni instrumentos electrónicos, sino bastante claramente a un conjunto de composiciones con razgos musicales en común.
un poco más específicamente (dada mi referencia en el post), a unas cuantas composiciones de la última década. llamo música pop electrónica a lo mismo que el mercado llama así.
obviamente, esto coincide con cierta actualidad tecnológica, pero es muy obvio que no me refiero a luciano berio ni a un cd remasterizado de joao gilberto.
por otra parte, si sabemos definir género, sé que no me estoy refiriendo exactamente a "un" género, sino a algo parecido que técnicamente podría llamarse macrogénero. pero esto no importa si cuando digo "pop electrónico" y, delimitado que hube nuevamente, todos consideramos masomenos en el mismo corpus.
3.creo que tampoco interesa a esta discusión la cuestión jipi (que ya desarrollamos) de si el objeto está hecho con máquinas o con escupitajos, ni quién ni como lo hace, ni siquiera si es fácil o difícil hacerlo(aunque este último asunto, abstraído del voluntarismo y de connotaciones románticas, tendría una importancia marginal)
4. para entender y disfrutar (asuntos nunca excluyentes) de la música o de lo que sea, usaremos lo que tenemos. lo que porponía yo es entender: describir algo de ese material (observar la forma, el funcionamiento,el sentido) pare ver qué pasa con ese sentido.

Jorge Mux dijo...

Mis preguntas vienen a cuento, precisamente, por la indefinición de lo que significa "música elctrónica" en el mercado. Se llama "música electrónica" a Technotronic, a Paul Oakenfold, a cualquier versión modificada y con agregado de base de algún otro tema con estilo similar o diferente (estilo similar: "four to the floor", de Starsailor; estilo diferente: Bajo Fondo Tango Club), y también se llama "música electrónica" a lo que, como subtipo, se ha denominado "música chill". Aquí es donde se me confunden estas categorizaciones y pongo como ejemplo eminente a "Cafe del Mar", uno de los productos que a mi juicio está muy bien logrado y donde lo electrónico de esa definición de mercado se diluye completamente. En este caso, no entiendo cuáles son los "rasgos musicales en común" que posee, por ejemplo "Lienzo" de Oleomusic con "Pump up the jam 2005" de Technotronic.
Yo creo que esa definición de mercado, como toda definición hecha con fines externos a la música en sí, peca de ser demasiado amplia; engloba más cosas de las que debiera y tal vez sólo querramos que englobe al género musical que suele venir, casi exclusivamente, en los discos Verano de la discográfica Oid Mortales. Esos productos son, casi siempre, bastante feos. Si hablamos de "música electrónica" de otros autores o de otras compilaciones, hechas con criterios muy diferentes, creo que el juicio puede variar.

Me gusta esa definición de música, "lo que los hombres recortan como tal", y valga esto como respuesta al hacker; cada grupo de hombres y cada hombre, en su idiolecto musical, hace el recorte que cree pertinente; algunos hombres se ajustan a ciertas reglas, otros a otras reglas y muchas veces discuten, infructuosamente a mi juicio, acerca de si ciertas reglas son "las correctas" para definir a la música. Mauro recalca el carácter convencional de la música, y suscribo a esa opinión. De modo que no vale la defensa de Pink Floyd "por encima de" Pibes Chorros en lo que hace a la discusión acerca de si uno es música y el otro no. Claro que sí vale la discusión (porque involucra otro tipo de reglas) acerca de si hay más calidad musical en uno o en otro. Aunque la respuesta no puede darse de antemano.

Mauro A Fernandez dijo...

¿agarramos el tango electrónico por ahora? de paso, ahi hay estructuras muy parecidas a otros productos como la musica chill, etc.
tengo un par de recopilaciones de eso, voy a pegarles otra escuchada más paciente y despues les cuento

Mauro A Fernandez dijo...

tarde, pero ahí va un poco de análisis sobre lo que me parece feo de la música (en particular el tango) electrónica

1. problemas de ritmo
la música se desenvuelve en el tiempo. el ritmo es el modo de organización, ordenamiento, y por lo tanto semantización del orden temporal en la música.

la percusión (en especial la batería en la música pop) suele utilizarse para subrayar un ritmo que ya está.

cuando la música es más inteligente, la percusión es más compleja y sutil, o trabaja en un plano que excede la rítmica básica de la composición.

en el tango, cuya rítmica suele ser suficientemente marcada por el pìano o la línea de bandoneones, o -antes- por la guitarra, el uso de batería ha sido casi siempre de de una redundancia despreciable, fíjense cómo mores estropea con eso algunas de sus mejores canciones.

en el tango electrónico la cosa se vuelve insultante por su redundancia.

si el beat coincide con el ritmo propio del género, sobra.
y si se ha simplificado el ritmo del tango para sincronizarlo con alguno de los dos o tres esquemas rítmicos provenientes del dance (que a su vez son simplificaciones de... etc.) además de sobrar, empobrece por déficit.

2. problemas de tensión dramática.
conjugadas las posibilidades de la percepción y su elaboración, y los usos más difundidos, resulta que puede pensarse -en una composición musical- en la tensión dramática

la tensión dramática es obviamente una trama narrativa, y tiene por lo tanto sus posibilidades de lectura en tanto economía de la información

esto "produce" lo que se llama "climas" e implica a todos los elementos musicales, pero me refiero ahora a la estructura melódica y armónica.

una concepción clasica de composición y escucha -no única ni necesaria, pero presente inevitablemente como referencia- considerará ciertas maneras de deriva climática: climas y anticlimas, crescendos, resoluciones, respuestas a notas ascendentes con notas descendentes.

quien no organice completamente una composición de acuerdo a estos criterios, quien juegue con ellos, los tendrá de todas maneras como referencia en el momento de la escucha: el cuerpo y la educación piden.

ahora, que hace el tango electrónico con esa demanda?
generalmente, trampa.
por ejemplo: en un tema, la misma estructura clasica -generalmente más que obvia- de clima y anticlima (estribillo-crescendo melódico-estribillo-coda) se repite idéntica 8 veces. ¿por que 8 y no 2, o 20?

el conjunto no contribuye a desarollar un clima por repetición, no se trata del efecto loop, que requiere de unidades más breves, ni del desarrollo de variaciones, que requiere del juego de la memoria. ni siquiera de trabajar la vieja idea de la repetición con sentido de apertura, solo se agrega "duración".

por eso decía yo que esto solo resiste la escucha distraída, que está hecho para gente que no escucha.

si la escucha es atenta, la única conclusión es: por qué este tipo me vuelve a pasar el mismo disco, que además es malo?

es como alguien que te repite lo mismo como si fueras tarado, ni siquiera tiene la gracia de hacerte entrar y molestarte, como el cuento de la buena pipa.

si cambiamos los patrones temporales para la crítica y en vez de considerar una sola canción consideramos ciertas líneas histórico musicales, pasa lo mismo con lenny kravitz, un tipo que repite cosas ya hechas y las atonta.
el que lo sigue escuchando es porque no escuchó música antes, o le gusta lo atontado.

Mauro A Fernandez dijo...

(sigue)

3. problemas de color
otro asunto de la musica pop electrónica es la excesiva confianza en el valor y el peso del color, síntoma de la época.

y bien, que mucha de la música pop que se hace desde los 90 no es mas que remake de lo propio de los 80s (20 %), 70s (20%)y 60s (50 %) cada época, ademas, con sus naturales refritos sucesivos, con variaciones de color.

y, dado el éxito de este asunto del color, el pop electrónico abusa de él, casi no hace otra cosa.
la misma frase, el mismo tempo,con la misma función, pero con otro sonido. ok, tiene gracia si se hace bien, pero cuánto resiste?

Jorge Mux dijo...

Ahora entiendo mejor el asunto de los "oídos distraídos para la música". Mauro, tu exposición me parece clara y suficiente.
Si bien no toda música electrónica se basa en el beat, es evidente que gran parte de ella cae en otros problemas no menores. Yo también me he preguntado por qué se abusa de una misma estructura. A veces escucho un tema que repite una y otra vez una estructura que me pareció buena o agradable, pero la repetición la vuelve tediosa y poco creativa.
De todos modos, no pasa eso con todos los géneros de música electrónica. He dado algunos ejemplos. Un caso es el de Oleomusic. Pero quizás caiga en otras trampas que no puedo discernir.
No entiendo lo del color.