lunes, 24 de noviembre de 2008

arquitectura fascista

No es nuevo que se construyan edificios públicos funcionalmente fascistas.
Lo que aquí llamo de manera muy general "arquitectura fascista" es un corpus heterogéneo de construcciones total o parcialmente ampulosas, grandilocuentes, poco funcionales o disfuncionales a ciertos usos posibles de la gente, organizadas en torno a la idea de ejercicios de vigilancia y control de lo público, en contraste con posibles funciones de utilidad, practicidad, libertad y placer.

Son espacios que - más o menos explícitamente- obligan a una determinada forma de circulación, a determinadas actividades programadas por otros segun las entienden otros, e imponen un cierto estado de ánimo.

No hay pocas construcciones así, claro. Un edificio cualquiera de departamentos, o un hipermercado, por ejemplo, tienen bastante de eso. Por supuesto que en las cárceles pensadas concientemente están todos los detalles de esta arquitectura.

Hace poco me tocó pasar por una recientemente inaugurada (autopromocionada y carísima) terminal de colectivos de larga distancia, en Bahía Blanca.

La sensación de opresión personal y de brutalidad ajena que experimenté en relación a la arquitectura y el funcionamiento del lugar me produjo tal revoltijo de estómago que no me quedó otro remedio que pensar en esto.

Para entrar al estacionamiento y por tanto a la terminal hay que dar varias vueltas raras, lo que lo hace pensar a uno que tal vez le cueste salir. No hay una entrada para gente de a pie que yo haya visto, lo que te hace pensar que si no tenés aunto no podés entrar a tomar un bus que te lleve a 50 km de allí, o que tenés que entrar de a pie esquivando autos.

En la entrada al estacionamiento hay policias, en el mismo estacionamiento hay policías, en la entrada al edificio hay policias, adentro del edificio hay muchos policías, afuera también.

En el innecesariamente grande hall de espera hay una puerta ¡cerrada con llave! frente a cada una de las 23 dársenas, que es abierta por un policía un minuto antes de que salga el colectivo que te corresponde. En las dársenas mismas... ¿que hay? Sí, policías. A las 2 de la mañana, desde la sala de espera, conté 5 personas y como 12 policías.

El sistemita de las puertas hace que uno no pueda pasar al lugar de las dársenas a fumar o simplemente tomar aire. Pero no importa porque allí, donde paran los buses (al aire libre), no se puede fumar, como tampoco se puede fumar en ninguno de los espacios de la terminal, ni siquiera en los espacios verdes del entorno.

Todo el predio -espacios verdes del entorno incluídos- , esta vallado, alambrado y vigilado por polícías por dentro y por fuera. Tambien está todo lleno de carteles que dicen dicen "Bahia libre de humo". Todo está groseramente iluminado, como en un interrogatorio.

Si se abre una puerta de un bus que va a otro lado, uno puede salir (escaparse)de la sala de espera al aire libre, pero después de la partida del bus correspondiente, esa puerta es cerrada. Asique uno queda encerrado otra vez: en lugar de estar encerrado en la sala de espera, queda encerrado afuera.

Un lugar en el que se supone que la gente y los vehículos circulan, nada tiene de circular. Todo allí es -análogamente a la cabeza de los funcionarios que lo concibieron, construyeron y administran- rectangular y plano.

Salvo una cafetería frígida de toda frigidez -en la que el café es más caro que en Punta del Este- no hay lugares posibles de encuentro, ni siquiera es posible conversar en los baños, que son diminutos, incómodos, escondidos y sin ventilación visible.

Si tuvieras las llaves de las puertas que comunican la sala de espera con el espacio de estacionamiento de los buses... ¿podrías detenerte a conversar en la vereda de las dársenas con otros pasajeros que esperan? No, porque esa vereda es demasiado angosta y está ocupada por los policías que abren y cierran las puertas a cada rato.

Todo es desproporcionadamente extenso, viajes interminables antes del viaje: la distancia entre las ventanillas y la salida de buses, la distancia entre las 4 sillitas que hay frente a cada puerta y la puerta misma, la distancia entre esas sillitas y las ventanillas de expendio de pasajes, la distancia a los baños...

Frente a las paradas de buses hay una torre de control estilo aeropuerto, casi alta, con su cabina trapezoidal y vidrios polarizados. Parece no servir para nada. Los choferes y los pasajeros se reían mucho de eso, y, desde abajo, gritaban preguntas a la torre de control que parece (¿que otra cosa?) una cabeza de policía con gorra y anteojos espejados.

Los choferes de paso no sabían si putear o reirse: por no poder fumar al bajar del bus, por tener que preguntar cosas a los gritos a la grotesca torre de control, por tener que caminar demasiado hasta la oficina de su empresa.

La gente que estaba en el lugar tenía la misma cara de encierro hospitalario que yo. Los policías tenían cara de policias. Unos funcionarios que andaban por ahi cerca de la cafetería, en contraste con el resto, festejaban la inauguración con bebidas afrancesadas, grititos y aplausos. No se imaginan las caras.

19 comentarios:

Ajenjo dijo...

Que orgas para mussolini ¿no?
No levantemos mucho la perdíz, que a maurizito le va a encantar la idea.

slds
A

mauro a. dijo...

si, le encantaría en el fondo. pero de alguna manera, de pura porteñidad boquense,de mugriento y barato, no creo que se animara, ¿no?
pensá que a la cana -por ejemplo- se le paga extra por esto, y macri no le va a pagar limosnas extras a la cana prque no está bajo su miembro.
estas porquerías parecen más bien habilitadas en lugares filorrurales como bahía, en los que un señor de la sociedad rural que tine a 100 km en colectivo 2000 de las mejores tierras del mundo puede pensar: "qué lindo, que limpito", y seguir viaje.

mauro a. dijo...

quise decir: 2000 hectáreas

yanomamo dijo...

En general las terminales son lugares bastante podridos.
Pasado el tiempo de la delicia-funcionario-inaugural viene el uso del savalaje habitual.
Al bestiario que va reconociendo el terreno se le ocurren los atajos nunca vistos por los geniales arquitectos.
La terminal se va transformando en el agujero que siempre debio ser.
Los canas se aburren de tanta tonteria, se pudren de no poder fumar y, aunque parezca mentira, ayudan con la roña general.
Nos vamos a tomar el tiempo necesario para volver a sentir el bonito olor a mono que tanto nos gusta y que tan bien nos queda.

mauro a. dijo...

sindudamente

Bandana dijo...

Estuve hablando con uno de los obreros que trabajó en la terminal, y comentó algunos detalles:

- Cuando colocaron los baldosones de granito se dieron cuenta de que había tres tonalidades diferentes. El resultado: un mamarracho. La solución: levantar (a pico) las tremendas baldosas, sacar las de color clarito y reemplazarlas por una nueva partida de baldosones de granito, esta vez todos de color negro. Imagino que ese pifie habrá costado un poco más que cincuenta o cien pesos

- La absurda torre está pensada (según palabras del propio intendente) para que sea una torre de control aéreo. En otras palabras: la terminal de ómnibus está preparada (sigo parafraseando al intendente) para ser, llegado el caso, aeropuerto. ¿Llegado qué caso? ¡Si no hay hangares ni pistas de aterrizaje! Ah, bueh, usen la imaginación, che.

- No existe un acceso peatonal.

- No existe un solo acceso para discapacitados.

mauro a. dijo...

si hay acceso para discapacitados, yo pude entrar.

tambien hablé con una mujer sin dientes que estaba por viajar, que repetía la misma frase cada 40 segundos, de lo que deduje que le faltaban unos cuantos caramelos en el frasco.

tambien había un pibe vestido de municipal (chaleco naranja, plástico colgando con rótulo oficial) con pinta de oligofrénico, que perseguía al que se le cruzara sin motivo aparente,y que en algún momento de la noche, coartando su danza, tuvo unas convulsiones a 10 metros de mi. pensé: "caramba, fascismo integracionista".

yanomamo dijo...

Resulta casi extraño que algo tan nuevo, cargado de futuro, lleve el mote de terminal. Aunque, pensandolo bien, ese es el futuro de este lugar: un sitio terminal. Parece un cuento de Ballard.
Humo no va a haber por ahora, pero hay algo peor: gente llevando y trayendo mugre, olor, piojos, virus, bebidas calientes, sanguches envenenados...
Cuando la voz del altoparlante se parezca a la del que compra fierro viejo, sera la señal de que el caldo esta a punto.
No desesperemos, el asco volvera a ser nuestro querido vecino.

gabrielaa. dijo...

http://exonario.blogspot.com/2008/11/comenzal.html

Jorge Mux dijo...

¡Bueno, sí, me copié de lo que dijo Yanomamo!

mauro a dijo...

ahora, me cuentan sobre las oficinas del primer piso de esta terminal terminal,, que parece tener una estructura todavía mas definidamente carcelaria: metal, pasilloa de vigilancia desde donde se ve el jol de abajo..., puertas de un solo lado... cómo si los arquitectos hubieran keido a fucault y lo hubieran entendido

Rosa O'Henry dijo...

No es estrictamente loq se llamaría arquitectura fascista, es algo mucho peor, es un engendro post o sobre moderno, absolutamente anónimo. Un subproducto de la globalización postmoderna o post-capitalista (el término depende del gusto del consumidor).
Algunos teóricos los denominan no lugares, seguramente por la ausencia totalde familiaridad alguna, por su cuestión formal y funcional q nos resulta desconocida e irregistrable en la historia.
Son el producto del refinamiento absoluto del totalitarismo del mercado.
Lugares de tránsito absoluto que no invitan siquiera a frenar un segundo a cruzar palabras con alguien, ni para preguntardonde queda el anden 4. Para esoesta la voz de lata y el cartel electrónico q la mayoría de las veces no funciona y que te hace entraren pánico escénicoante la posibilidad de tener q preguntar algo a alguien.
Lugares de la antireunión.
Y lo revulsivamente grave es q esta clase de lugares nosolo están injertados en los lugares dónde debería haber una terminal de colectivos, locual no sería tan grave ya q de ultima alli estamos de paso. Estos no lugares o espacios de tránsito (de tránsito hasta en los lugares para sentarse) están siendo injertados donde debería haber plazas ocualquier otro lugar que debería ser agradablemente estanco.
Por lovisto no es bueno que en los espacios públicosse pueda generar algún tipo de reunión.

Bandana dijo...

Para más corroboración de lo que dijo Rosa: véase la nueva peatonal de Bahía Blanca.

Anónimo dijo...

El lunes llegue a la terminal , y no encontre una salida peatonal y lo que es peor aun , pregunte en la mesa de entrada por la paradas de colectivos, y resulta que no hay , me señalaron las que estan ubicadas en la parte trasera de la vieja terminal , asi que , emprendi la caminata. Al llegar me di cuenta que ya no hay paradas ni vereda para esperar el cole , por lo tanto la unica manera , al menos hoy , de tomar un colectivo que te lleve al centro desde la terminal es en calle brown , luego de cruzar el empedrado del entubado.

Saludos
PAul

roberto de bahia dijo...

miren la terminal desde afuera: su color, sus paredes en ángulo, sus ventanitas... es un bunker nazi

Obrero de la construcción dijo...

Muchachos, no hay poronga que les vnga bien...

La ciudad estba necesitando una terminal desde hace décadas.

Para bien o para mal, ya se hizo una que es mil veces mejor que la anterior.

Tiene defectos, sí,
pero creo que le iban a encontrar defectos a cualquier cosa que hiceiran porque así son ustedes: todo es nazi

un saludo, bahienses.

Mauro A Fernandez dijo...

así somos

ARGOS dijo...

CIRCULEN, CIRCULEN.
El espacio fascista, la función circulatoria y el lucro como función excluyente de lo social:
Buenos Aires es una de las ciudades con menor espacio público per cápita.
Hace décadas Cacciatore expropió terrenos sobre la hoy Av. Goyeneche y calle Holmberg para construir una autopista de ingreso a capital federal que nunca se construyó. Los terrenos sobre Holmberg y Donado han quedado baldíos durante años en algunos casos, o han sido re-apropiados por vecinos en otros.
Macri ahora ha decidido “liberar” estos terrenos (es decir re-re expropiarlos a los vecinos y colectivos sociales que los utilizan) para venderlos como lotes para emprendimientos privados. Empresas compraran tierra a bajo costo para comercializar viviendas que no serán de interés social. Estos espacios libres, algunos de los cuales atraviesan varias manzanas con la posibilidad de generar paseos urbanos de escala inédita en esta ciudad, podrían albergar equipamiento social imprescindible para la capital: unidades sanitarias, jardines de infantes, guarderías, escuelas, centros de salud, esparcimiento, recreación o deporte.
En vez de utilizar esta oportunidad para generar espacios de uso y recreación social, la apropiación por privados de estos terrenos vacantes sólo deja en el ámbito de lo público el espacio circulatorio (calles, veredas). Esta actitud genera lucro privado en vez de riqueza social.

Anónimo dijo...

LES CONTARE UNA PEQUEÑA HISTORIA...
UNA CONOCIDA QUE VIAJABA HACIA LA PATAGONIA EN AUTO, TERMINO COMO TODO EL MUNDO EN PLAZA RIVADAVIA.
EN SU PASO POR LA CIUDAD, NOTO QUE BAHIA NO ERA MUY AGRACIADA EN BELLEZAS NATURALES, ARQUITECTONICAS NI CLIMATICAS, YA QUE POR SUPUESTO LLEGO UN DIA DE VIENTO.
PREGUNTO ENTONCES A UN DESPACHANTE DE COMBUSTIBLE COMO SEGUIR VIAJE HACIA SU DESTINO... EL MUCHACHO DIJO NO SABER EL CAMINO DE SALIDA DE LA CIUDAD. PREGUNTO A OTRO Y TAMPOCO LE SUPO RESPONDER... SIGUIO PREGUNTANDO HASTA QUE LOGRO LLEGAR A COLON AL FONDO Y RETOMAR VIAJE.
DE ESTA EXPERIENCIA SACO DOS CONCLUSIONES:
1º BAHIA ES MUUUUY FEA
2º LA GENTE NO SE VA PORQUE NO SABE EL CAMINO...
YO LE AGREGUE UNA TERCERA...
LOS QUE ENCONTRAMOS EL CAMINO DE SALIDA NO VOLVIMOS
ASI QUE MUCHACHOS NO SE QUEJEN QUE AHORA TIENEN TERMINAL Y PUEDEN RAJAR DE UNA VEZ POR TODAS.