martes, 16 de octubre de 2007

Papa y soledad

Ni Perdomo aparece con sus especulaciones excéntricas y fantasiosas sobre letras musicales,
ni Bandana con su filosofía aplicada y apta para casi todo público,
ni Rosa con sus apasionadas y agrias observaciones sobre la vida social,
ni Usabiaga con sus aputes micropolíticos casi psicológicos,
ni Karmelo hace esa forma rara de periodismo,
ni Ana trae sus apuntes sobre medios, cultura o lo que sea.
Nadie parece haber visto una película de mierda últimamente, ni tele, ni haber salido a la calle, ni haber leído un librito notable por algo.
Mis compañeros del Submundo me dejan solo. Solo, casi no sé qué hacer, y termino escribiendo sobre la papa.


La papa merece respeto
Hace unos años estaba Francis Mallman en la tele hablando de la majestuosidad de la papa. De pie, algo inclinado hacia atrás, un brazo extendido, ella sostenida delicadamente entre las yemas de los dedos, el otro brazo en ademanes envolventes y reverenciales, el tono de voz íntimo y afirmativo. No sé lo que Malmann decía, pero pienso ahora que tal vez dijera -o haya debido decir- que la papa merece respeto. Respeto en el sentido etimológico de mirar con atención una cosa, considerarla y tratarla como es. Tal es su redondez, su independencia, que un experimento con papas que supere ciertos límites distorsionará desgraciadamente sus cualidades originales. He probado endulzarlas con azúcar negra y aromatizarlas con mostaza y vinagre balsámico, especiarlas mucho, rallarlas o laminarlas combinadas con cebolla y queso.. Lo que conseguí en mi paladar fue la memoria de la justicia clásica que hay en la papa frita, al horno, en puré, a las brasas. De aquí que, al razonable respeto que reclama como tal, agrego para la papa otro sentido de respeto, cercano al uso convencional del término en español o -más precisamente- al sentido que tiene para los ingleses la palabra "respectable": algo cercano a la veneración. En la alquimia de la cocina la papa es un elemento casi sagrado, de jerarquía real (real de la realeza y real en el orden de las cosas), es lo que es y así debe permanecer.

19 comentarios:

la verdad que duele dijo...

Usted tiene cara de papafrita

Rosa O'Henry dijo...

No tengo tiempo, no tengo talento, no sé que decir. Sólo pido que Fernández haga justicia también con la sal: en estas épocas de la dictadura de la salud y del control celosísimo de la presión arterial, el mundo se ha llenado de boludos que comen sin sal, cualfgan llamadores de ángeles, hablan del contrato moral y se creeen vanguardistas. Todo esto por qué? Porque los pelotudos comen sin SAL.

surubi dijo...

Quizas Mallman no lo sepa (porque enloqueció hace un rato), pero el monumento a la veneración de la papa lo podés vivir en la ciudad de Balcarce (capital mundial, puerto y puerta de la papa). Allí presencié un rito (tàcito si se quiere) que consta en lo siguiente: previo a servirte el asadito vienen y te ponen en un platito unas papas hervidas y te ponen sal y aciete por si querés ponerles. Nada más.

Jorge Mux dijo...

En la Cooperativa Obrera actualmente están vendiendo unas papas que motivan el asombro de las personas. Son papas casi perfectas. Es frecuente escuchar elogios a la papa. Yo mismo he tenido un inverosímil diálogo elogioso con mi mujer sobre las papas de la Cooperativa.

Sí, lo sé, necesitamos un hijo urgente

don tunicia dijo...

Mi padre solía repetir esta sentencia: si comés mucha papa te volvés pelotudo.

Nunca le hice mucho caso.

mauro a. dijo...

igual, la sentecia suena redonda, como dice alguien en otro comment.

don tunicia dijo...

me recordó la Oda a la papa, de Neruda:

"compacta como un queso
que la tierra elabora
en sus ubres
nutricias..."

ionito dijo...

Fernandez yo tambien estoy solo
en mi espacio claro.

Hay que saber sacarle provecho.
Caminar en bolas hasta la cocina y cortar fetas de cosas.

Mauro A Fernandez dijo...

magnífica imagen querido, muy precisa. así se vive creo.

alargado dijo...

Sr. Fernandez

usted hace tiempo que camina en bolas, espero que un resfriado no le haga poner los jeans.

saludos

f. dijo...

Primero: Mallman es un capo.
Segundo, esto está en un corto que se llama alabanza a la papa, y que tiene que ver con esto que decís:

Alabanza a la papa.

Mal alcanzan las palabras
para cantar a la papa;
mas vaya acá
la más brava alabanza
para aclamar
a dama tan alta.

¡Ah, Papa!

(...)

¡Ah, papa!
La Dama más blanca.
Llamada tras la mar
“Patata”,
acá llamada
Papa.

Cáscara parda,
alma blanca.

Manjar tal
jamás habrá par.
(...)
La Papa da para:
aplacar las ganas,
halagar a las panzas,
para agasajar.
Da para asarla,
para aplastarla,
para saltarla,
acanalarla;
da para amasar pastas.

(y sigue)

saludos

mauro a- dijo...

ok.
lindo y facil el texto con a.
un dia haberá que homenajear a todos los que hicieron cosas así: Perec, Jardiel Poncela, y tantos otros. ¿Éste quien es?

¿un corto? ¿qué es eso?

vi tu perfil y vide que sos de Palermo-Gólico. Buen lugar..., ¿lleno de bahienses, no?

A proppósito, recuerdo la idea de Blif: sacarle la eme a Palermo. Y entonces, chistes muy apropiados sobre pala: Palero Chico, Palero Holywwod, Palero Viejo, y así.

beso

mauro a- dijo...

ps:
si, malman está muy bien.

Seis dijo...

No hay como la papa, efectivamente.

Carlo quince dijo...

y la reina batata en su plato de plata?
no merece consideracion?
o este no es un mundo mas batatudo que paposo?

paul dijo...

Buenas buenas!!!La papa sin dudas es una de las mejores guarniciones y desde su lugar convierte en estrella al plato principal. La milanesa, mas alla de ser "la milanesa" toma mas protagonismo si va con fritas. Recuerdo al antiguo Pumper Nick, donde en vez de decirle papas fritas, intentaban hacerle decir a la gente, FRENISH, un falta de respeto a la papa, no se que quiere decir frenish, pero el fracaso del pumper en los años noventa también fue por su postura negativa hacia la hortaliza madre.
La papa tiene mil variantes a parte de las mencionadas, el par con papas es una de las tantas, una vez mas vemos a la estrella del acompañamiento se roba el primer plano , por mas que las dos salchichas sean las que le dan el nombre el plato, sin las papas no serian mas que dos embutidos hechos con desechos de carne que deben ser hervidos por tres minutos para matar todos los vestigios bacteriológicos que contienen, aun así debo admitir que me gusta el superpancho, eso si , con papas fritas molidas que se peguen a la mayonesa.
La papa, ha logrado tomar posiciones que otros productos jamás soñarían, me refiero a la milhojas, siempre esta fue una torta hecha en base a una masa seca rellena de dulce de leche y a veces bañadas con chocolate, lógicamente la papa se adapto y logro hacer de este plato dulce otra gran guarnición normalmente del lomo o el pollo, estoy hablando de "la milhojas de PAPA”, cosas exquisitas si las hay.
Otra gran variante de la papa es, a la crema.
Esta gran hortaliza ha tomando formas para adaptarse a cualquier circunstancias, se puede presentar en rejillitas para un picadita, bastones , en tiritas como dice mauro, cuadraditas, grande o pequeñas, redonditas, finitas como laminas, se pueden saborizar, se deja hervir o freír, se puede moler hasta logra un gran puré, la podemos presentar en el primer plato o en el segundo, con crema , manteca ,queso , condimentos varios, doradita o blanquita, en un estofadito, o bien en un plato glamoroso.
Creo que la papa es conciente de su estrellato y superioridad sobre otros productos vegetales, su grandeza y sabiduría le hace tomar una postura típica de quienes saben lo que valen. A ella no le importa ir primera, segunda, no figurar en la carta, o bien que la limiten a solo ser un acompañamiento, ella sabe que si en algunas ocasiones falta es irremplazable, Es mas, la papa es generosa, cede su posición para que el titulo lleve el nombre de otro producto, presta parte de su protagonismo para dejar prevalecer a quien sin su compañía debería tener una elaboración mucho mas compleja para tomar un poco del protagonismo logrado por la dama en cuestión.

mauroa dijo...

sisi

Anónimo dijo...

nadie nombró a la ensalada jardinera..

mauro a. dijo...

la ensalada jardinera es innombrable