sábado, 19 de mayo de 2007

UN CUENTITO CAMPERO


A los amigos que están un poco agotados de tanta discusión sesuda que abunda en este blog, les mando un cuentito de tierras adentro, una historia simple que lñes arrancará una sonrisa de esas que provocaba nuestro querido Sandrini.


GOCE Y RURALIDAD

El carnero mete bulla contra una pila de pulloveres, los enchastra todos y se enamora. Si se pudiera dar un batacazo sería éste, desparramar leche sobre cualquier cosa.
El termómetro de hoy está roto, salubridad circula pero los nenes se retuercen. No se puede decir nada, cualquier palabra suena inconclusa, nada describe semejante desgracia aunque los poetas bailen de alegría.
La palabra está tajeada, la cortaron de raíz y no sabe de donde viene, la lana se tiñe de rojo y los corderitos corren con las tripas colgando. Se pueden hacer mezclas extrañas, sembrar lana sería una buena opción, pacientemente cuidar abrigados arbolitos mientras la peonada tribula por sus aburridas penas.
La chilena tiene el fuselaje a la miseria y el patrón ya no la mira, después de veinte años y con las cachas gastadas ni el más mísero de los jornaleros le haría el favor. Se entretiene con poco, mira con baba seca en la comisura a los nenes trincando con ovejas.
Pero llegó el día (será el Día Nacional de la Chilena), en un galpón descubre al carnero ensalzando una enorme pila de abrigos. ¡Eureka! dice en perfecto chileno y se calza cuatro pullóveres, después se pone en cuatro y ofrece su árida vulva ensalivada.
El carnero huele lana, toma carrera y se la clava. La chilena grita y por primera vez en muchos años ve estrellitas de colores.

5 comentarios:

Mauro A Fernandez dijo...

lindo lindo
luego: parece, rosa, que en este texto tu música habitual -que ha sido como mac folk pasada por Lambo, cierta cosa tajeada como afesitarse en un sulqui en movimiento- se suaviza, se tierniza, como si platero lamiera su nuca mientras teclea. y no digo que estea mal, no.

Anónimo dijo...

Es muy chancho, no me hizo gracia

Gaucho Guacho dijo...

Excelente autobiografia Doña Rosa , muy buena tambien su fantasia de Don Luis Landrisina en la piel del jornalero .

Anónimo dijo...

La doña era la Bolocco?

Anónimo dijo...

lastima que se les permita usar la libertad literaria a gente con tan mal gusto y estilo.